embarazo y parto coronavirus

En marzo, cuando estaban a punto de ser mamás, muchas mujeres se vieron sorprendidas por el coronavirus y el confinamiento. Entonces, a la acidez, al dolor de espalda y al resto de síntomas y achaques habituales provocados por su estado, tuvieron que hacer frente al miedo, a la confusión y a la incertidumbre. Al final, ni lo que quedaba de su embarazo, ni su parto fueron como lo habían planeado, pero a pesar de todo, dieron a luz de forma segura y sin complicaciones. Desde el primer minuto, los hospitales han blindado las zonas de maternidad y han establecido protocolos específicos para garantizar la salud y la seguridad de las embarazadas y de sus [email protected] Y así, cada día siguen llegando bebés al mundo, ajenos a la pandemia.

Los casos de Cristina y Esther

Cristina está a punto de dar a luz en Madrid. En marzo, cuando se decretó el estado de alarma, estaba de dos meses. Ahora, en la recta final de su embarazo, recuerda con angustia aquellos momentos. “Me mandaron un mensaje indicando que todas mis visitas y pruebas quedaban anuladas. No decían que me las fueran a reprogramar más tarde, no me pusieron nada más. ¡Qué angustia pasé!”. “Era sábado, no tenía con quien contactar y me sentí abandonada”, asegura. Ella es primeriza y a los miedos del primer embarazo se le añadió la incertidumbre de una situación “rocambolesca”. “Cuando por fin fui sola a hacerme la primera ecografía, en el hospital parecía que había habido una apocalipsis zombie”, añade.

Por su parte, Esther estaba a un mes de dar a luz cuando llegó el confinamiento. Tuvo a su bebé en el mes de abril, en Tarragona. También es primeriza y, cuando todo estalló, estaba pendiente de las noticias día y noche, veía con angustia el crecimiento de los contagios y el caos que reinaba en los hospitales; mientras rezaba para que la situación cambiara antes de ponerse de parto. Pero en plena ola, cuando todavía no habíamos llegado al pico, empezaron las contracciones y no tuvo más remedio que acudir al hospital. Todo fue bien y Marta nació sin complicaciones.

A pesar de los miedos de las futuras mamás, todos los hospitales disponen de protocolos que garantizan una protección frente a la COVID-19.  Las medidas de prevención y actuación no son iguales en todos los centros, ya que cada uno cuenta con planes adaptados a sus características y acordes a las indicaciones y guías de las autoridades sanitarias competentes en cada zona. Sin embargo, algunos de los cambios introducidos por la mayoría son los siguientes.

Pruebas y visitas

Las visitas a ginecología y las pruebas por embarazo siguen su curso. Hay algunas que son indispensables. Sin embargo, la primera visita con la matrona ahora se suele realizar de forma telefónica. También se puede utilizar esta vía para entregar resultados de pruebas o para atender consultas y dudas, evitando así desplazamientos innecesarios al centro de salud u hospital.

Los cursillos preparto ya no son presenciales. Se hacen por videoconferencia. Y aunque ofrecen toda la información y resuelven todas las dudas de las mamás por esta vía, el contacto con la matrona y las demás embarazadas puede ser más frío y mucho más difícil llevar a cabo las clases prácticas de respiración y demás.

Uso de la mascarilla

Como en cualquier otra visita médica, las embarazadas deben acudir a las consultas y pruebas siempre con mascarilla. Y quizás también tengan que parir con ella puesta. Todos los profesionales que estén presentes durante el parto, por supuesto, llevarán mascarilla, así como la pareja o el acompañante que entre en el paritorio. Como sabéis, la mascarilla es una de las principales medidas para la prevención frente a la COVID-19.

Acompañamientoembarazo y parto coronavirus

Ver a embarazas con mascarilla y solas en las salas de espera de ginecólogos y matronas es una imagen habitual en tiempos de coronavirus. Aunque, en algunos hospitales se ha permitido o se permite el acceso a la pareja para asistir a las ecografías, la mayoría de centros prohíben la entrada de acompañantes a estas visitas. Es una medida que ha ido cambiando durante estos meses, pero que se ha restringido cada vez más debido al inicio de la segunda ola de coronavirus y que pretende reducir al máximo el tránsito de personas por las instalaciones hospitalarias. Una medida que, además de hacerle perder uno de los momentos más bonitos al papá, también puede ser duro si en algún momento deben comunicar una mala noticia a la embarazada, ya que la deberá afrontar sola.

Como es habitual y como recomienda la Organización Mundial de la Salud (OMS), la mujer podrá estar acompañada durante el parto, también en tiempos de coronavirus. Sin embargo, si el parto es por cesárea, algunos centros han cancelado esta posibilidad y otros la han mantenido. Así que la posibilidad de estar acompañada durante el parto, en este caso, dependerá del hospital.

Visitas al recién nacido en el hospital

Mamás y bebés no pueden recibir visitas. Puedes considerarlo una buena o una mala noticia. La abuela no podrá disfrutar del bebé hasta que llegue a casa, pero la mamá no tendrá que soportar a las vecinas o a los amigos de los suegros, por ejemplo. Las visitas es lo que más se ha restringido en todos los centros hospitalarios. Familiares y amigos podrán conocer al pequeñ@ cuando lleguéis a casa. Eso sí, dependiendo si hay restricciones en la zona de residencia debido al coronavirus y, por supuesto, si así lo desean los padres. Algo que no fue posible durante los días más duros del confinamiento, cuando abuelos, tíos y hermanos tuvieron que esperar semanas e incluso meses para conocer a los nuevos integrantes de sus familias.

Durante la estancia en el hospital, la mamá y el bebé no estarán solos. Los hospitales permiten un acompañante, aunque algunos han establecido medidas específicas para estos, como la prohibición de salir y entrar constantemente de las instalaciones.

Prueba PCR

En el momento en que empiece el parto, o con tiempo si es un parto programado, realizaran una prueba PCR a la futura mamá para garantizar que la embarazada no tiene coronavirus. Esta prueba es necesaria tanto por prevención frente a la propagación de la COVID-19, como para ofrecer a la mamá y a su bebé la máxima atención y control, en el caso de que ésta dé positivo.

Protocolos ante resultado positivo

Si el resultado del PCR a la embarazada es positivo, algunos centros directamente derivarán a la paciente al hospital de referencia en COVID-19 más cercano, marcado por las autoridades sanitarias. En estos centros se suelen habilitar espacios reservados para posibles partos con mamás con coronavirus, donde poder tratarlas a ellas y a los recién nacidos y separarlos así del resto de las embarazadas. Se han habilitado espacios exclusivos para ellos para seguridad de todos. Además, los hospitales disponen de protocolos con medidas de aislamiento y actuación, según si la mamá, el bebé o ambos dan positivo, o bien si tienen síntomas o son sospechosos de tener COVID-19.

Alta precoz

El alta precoz es otra de las medidas preventivas que implantaron los hospitales a raíz de la pandemia por coronavirus. La idea es que la mamá y el bebé pasen el mínimo tiempo posible en el hospital y puedan regresar a casa cuanto antes. De esta forma, desde marzo se han reducido al máximo los tiempos de estancia en el hospital. Depende de la situación y del centro, pero en algunos casos se ha pasado de una hospitalización de 48 horas a 24 horas tras dar a luz por parto vaginal, y de tres a dos días si ha sido una cesárea.

Adiós Baby Shower

De lo que sí deberías ir olvidándote si estás embarazada es de hacer un Baby Shower o de cualquier otra celebración que pueda reunir a demasiada gente en el mismo espacio. Puede que las restricciones de tu zona te impidan realizarla o puede que tú misma decidas no llevarla a cabo. Pero en tu estado, y en tiempos de COVID-19, es mejor tomar precauciones, ya que no dejas de ser una persona de riesgo.

A raíz de la pandemia, los hospitales se vieron obligados a retrasar y cancelar visitas, intervenciones y pruebas para poder atender a pacientes de COVID-19. Sin embargo, no pudieron hacer lo mismo con los partos. Los bebés siguen llegando al mundo y eso no se puede detener, así que, como veis, profesionales y centros se han adaptado a la situación, siguiendo las indicaciones de las autoridades sanitarias.

Así que, si estás embarazada o pretendes estarlo, no tengas miedo. Los protocolos y medidas establecidos por los hospitales te garantizarán un proceso seguro. Sin embargo, tendrás que tener más precaución que nunca, renunciar a algunas costumbres y celebraciones que quizás habías planeado y te hacían especial ilusión y ser consciente que, en tiempos de COVID-19, puede que tengas que afrontar tu embarazo más sola que nunca y sin poder celebrar la mayor alegría de tu vida con la gente que más te quiere hasta que regreses a casa.

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