Portabebés

Mochila portabebés, fular, mei-tai, pouch o bandolera. Todos estos artículos sirven para lo mismo pero, según la madre, escogerá uno u otro para su hijo. Podemos tener preferencia más por uno que por otro, pero ninguno es el mejor. El mejor será el que mayor uso le podamos dar para nuestro hijo.

En el mercado existen gran variedad de portabebés. A continuación, os vamos a detallar las características de cada uno porque si no lo tienes claro, puedas escoger uno u otro según tus necesidades.

Mochila portabebés

Es el tipo de portabebés que más se usa. Si la elegimos, es recomendable que sea una mochila ergonómica y respete la posición natural del bebé. Las hay para llevar al niño delante, detrás o al lado y existe una gran variedad y de muchas marcas.

La mayoría se pueden usar desde el nacimiento, incluso algunas llevan un soporte para la cabeza para eso o un reductor para adaptarse a la medida del recién nacido. Lo que no es recomendable es que el bebé vaya con las piernas colgando, sino que tiene que ir sentado.

Fular portabebés

La mayor ventaja es que es muy vesátil pero, por otra parte, requiere práctica a la hora de anudarlo, lo que supone que no ni fácil de poner ni rápido, lo que no quiere decir que sea peor.

Una vez se coja la práctica, es una de las mejores opciones para portear al pequeño en todas sus etapas. Para elegirlo, hay que tener en cuenta la edad del bebé, la talla de la persona que lo va a llevar, la época del año y la experiencia que se tenga en portear con fular.

Dependiendo del tejido, hay tres tipos de fulares, el fular elástico, el semielástico y el fular tejido.

Fular elástico

Una de las ventajas es que es agradable al tacto, por eso es ideal para llevar a un bebé recién nacido. Pero, aparte, permite realizar un preanudado y, de esta forma, poner y sacar al bebé sin tener que quitarnos el fular. El inconveniente es que cuando crezca el niño, se necesitará otro tipo de tela que ofrezca más soporte.

Fular semielástico

Este tipo de fular es lo contrario al anterior. Su ventaja es que soporta algo más de peso que los elásticos pero no permite el preanudado y se tiene que atar con el bebé encima.

Fular tejido

Este portabebés puede ser usado desde que nace el bebé hasta que tenga 4 o 5 años, ya que el tejido tiene un gran soporte y hace que el nudo se mantenga en su posición, por lo que no cede cuando el niño aumenta de peso.

Mei-tai

Es la combinación entre el fular tejido y la mochila. Es un panel de tela rectangular y cuatro tiras largas que salen de los extremos que se anudan en la cintura y la espalda de quien lo lleva.

A no ser que sea un Mei-Tai evolutivo, no se recomienda hasta que el bebé tenga 6 meses, ya que no se da un soporte completo a los costados de pequeño.

Pouch

Es muy fácil de usar y muy ligero. Este portabebés está formado por una sola pieza en forma de bolsa un poco elástica y no necesita anillas, nudos, broches ni velcros. El inconveniente es que no se puede usar hasta que el bebé sea capaz de sujetar con firmeza su cabeza, aproximadamente, de los 4 a los 6 meses.

Bandolera

Se trata de una tela alargada más ancha que el fular y se fija con dos anillas. Lo bueno es que es un portabebés que se adapta a la fisiología del bebé y se ajusta punto por punto, por lo que se puede utilizar a lo largo de toda la etapa de porteo. La desventaja es que no es fácil de colocar y ajustar, por lo que se debe tener cuidado.

En Chavalines.es podrás escoger qué color de portabebés prefieres, el gris, el mostaza o el rosa. Tenemos el portabebés semielástico de Mundo Petit.