colicos del lactante

Si vais a ser papás por primera vez, puede que uno de vuestros principales miedos sea si sabréis atender al bebé cuando llora. El llanto es la única forma que tienen los recién nacidos de expresarnos su estado de ánimo y sus necesidades. Y, en ocasiones, no solo puede ser que no entendamos lo que nos quieren decir, sino que el llanto inconsolable puede llegar a sacarnos de quicio, desmoronando nuestra paz y descanso. No saber qué le pasa a un bebé que no para de llorar puede ser realmente desalentador e irritante. Y si la causa son los cólicos del lactante puede llegar a convertirse en una auténtica pesadilla.

Es una situación muy común. El bebé llora, ha comido hace poco y comprobamos que tiene el pañal limpio. Creemos que no tiene sueño, ni frío, ni calor. El termómetro no indica fiebre… pero la criatura sigue llorando y llorando. Y de forma irritante. Lo mecemos, probamos de darle más comida, le cambiamos el pañal limpio… pero nada le calma. Desesperados, al final, acudimos al pediatra y nos comunica lo que tanto nos temíamos: “[email protected] [email protected] sufre de cólicos del lactante”.

¿Qué son los cólicos del lactante?

Los cólicos del lactante son una dolencia que se puede sufrir a partir de las pocas semanas de nacer y que se alarga hasta el tercer o cuarto mes de vida y, en ocasiones, incluso hasta el sexto. Se caracteriza porque el bebé tiene un llanto repentino, irritante e inconsolable, que se sucede sin ningún motivo aparente. En ocasiones, este llanto va acompañado de rigidez corporal y de movimientos bruscos de piernas, que los bebés flexionan contra el abdomen.

Aunque algunos bebés sufren episodios puntuales de gases o de dolor abdominal, los cólicos del lactante pueden llegar a durar horas, empiezan repentinamente, se suceden todos o varios días a la semana y, normalmente, siempre a la misma hora. Los cólicos del lactante son una dolencia muy común, que afecta a muchos bebés.

¿Cuál es la causa del cólico del lactante?

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Los pediatras desconocen exactamente cuáles son las causas de los tan temidos cólicos del lactante. En muchas ocasiones se ha señalado la intolerancia a la leche artificial como la culpable. Pero no es verdad que los bebés que se alimentan con leche de fórmula sufran más cólicos del lactante que los que toman el pecho. De hecho, si preguntáis a las mamás que apuestan por la lactancia materna y a las que dan el biberón, veréis que no hay una relación entre esta dolencia y el tipo de alimentación de sus [email protected]  Los cólicos del lactante afectan por igual a ambos.

Algunos expertos creen que se trata de una intolerancia a la lactosa o a otro alimento que pueda estar tomando la madre que da el pecho. También hay quien asegura que los cólicos del lactante se suceden por una mala técnica en la alimentación que provoca que el bebé trague mucho aire durante la toma provocándole gases o que estén causados por un reflujo, a veces porque pasa muchas horas en posición horizontal en la cuna.

Incluso hay quien cree que los cólicos se deben a un aumento en la producción de hormonas del intestino que incrementa los movimientos intestinales o que simplemente son la consecuencia de un proceso de adaptación y maduración del sistema digestivo tras el nacimiento. Sea como fuere, nadie sabe exactamente por qué se suceden los cólicos del lactante y, de hecho, puede ser que no en todos los casos las causas sean las mismas, ni los cólicos tengan la misma intensidad.

Lo importante, ¿cómo reducir los cólicos del lactante?

A pesar de que no hay una solución definitiva y reconocida para acabar del todo con esta dolencia, hay prácticas que pueden ayudar a sobrellevar mejor la situación. Algunas de las recomendaciones de los expertos son las siguientes:

  • Cuando la causa de los cólicos puede ser la alimentación, se puede cambiar. Si el bebé toma leche de fórmula se le puede dar una leche hidrolizada que causa menos gases (siempre consultándolo con el pediatra). Si la alimentación se basa en la lactancia materna, la madre puede modificar su dieta eliminando algunos alimentos como el café, la soja, los huevos, el trigo o los lácteos que pueden estar causando una intolerancia al pequeño.
  • Ayudar al lactante a expulsar los gases después de comer es imprescindible para mejorar la digestión y evitar o reducir los cólicos del lactante.
  • Los masajes en la zona abdominal del bebé pueden ayudarle a hacer la digestión. En algunos cursos postparto enseñan cómo hacerlos. Se trata de masajear la zona en algunos momentos del día, no justo cuando se produce el cólico.
  • Sesiones de fisioterapia infantil. Cuando los cólicos del lactante son persistentes y prolongados, acudir al fisioterapeuta puede ayudar. Estos profesionales pueden realizar sesiones de manipulación vertebral suave o masajes infantiles específicos para ayudar a aliviar los síntomas de los casos más graves.
  • Colocar al bebé boca abajo, en posición horizontal y sobre un brazo, masajeando o golpeándole suavemente la espalda, ayuda a reducir las molestias en la zona abdominal, a expulsar los gases y a aliviar los dolores causados por los cólicos del lactante.
  • Las bañeras anticólicos. Aseguran que pueden reducir los cólicos del lactante. Son unos recipientes para bañar al bebé en un espacio que simula el interior del útero.
  • Biberones anticólicos. Existen biberones que reducen los cólicos porque ayudan a evitar que el bebé succione aire mientras realiza su toma. En el caso de la lactancia materna, hay que revisar bien si el bebé succiona de forma correcta y, en el caso de que no sea así, corregirlo.
  • Manzanilla. Esta hierba se puede dar sin problemas. Pero debemos tener cuidado con otras infusiones que pueden resultar perjudiciales para su salud. Se debe evitar siempre la miel y el azúcar.
  • Practicar el porteo y coger al bebé en brazos de vez en cuando puede favorecer que no pase tanto tiempo en posición horizontal y, por tanto, reducir así los gases y un posible reflujo. De esta forma también ayudamos a evitar los cólicos del lactante.
  • El colecho. Estar cerca del bebé durante la noche permite atender sus necesidades y los dolores causados por los cólicos del lactante. El contacto y el calor de los padres da seguridad al bebé y le ayuda a aliviar cualquier molestia.
  • En casos muy extremos, el pediatra (y solo el pediatra) podría llegar a recetar algún tipo de antiácido o probiótico.

El mejor antídoto contra los cólicos del lactante

Como ves, existen varios remedios para prevenir y calmar las molestias de los cólicos del lactante, pero ni se sabe su causa exacta, ni hay un tratamiento que los permita reducir al cien por cien en todos los casos. Así que si tu bebé sufre de cólicos y estos le producen llantos inconsolables… sin duda, el mejor antídoto para hacerle frente es la paciencia.

Lo más importante es recordarte que es pasajero. Los cólicos del lactante desaparecerán. Un día, sin darte cuenta, se habrán acabado. Así que tómatelo como una etapa más en la que tu bebé te necesita porque lo está pasando mal. Un periodo que te servirá para conocer más a tu pequeño, a distinguir su llanto y a comprenderlo mejor. No olvides que tú eres siempre su mejor medicina.

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